"Qué hacemos de los dos ahora
que ya me quiero un poco,
que me moja el mar del sur los pies,
me moja y no estoy solo."
-Andrés Suarez
No sé si sigues aquí o solo ha sido el viento. Si la brisa ha tirado mi pañuelo al suelo, si ha sido tu aliento el que ha empañado los cristales.
Solo respiro silencio.
He buscado en todos los rincones que habitan en mí, y ya no sé si sigues brillando como cuando te veía encima de mis trofeos, cuando todas las nubes tenían forma de mar inalcanzable, cuando te recordaba estrella, aunque tú aun vivías.
Pero no,
ya no sé si serás tú quien recoja mi abrigo cuando caiga, quien me espere en las estaciones que nunca pise, quien recicle mi mente hacia un sitio más abierto.
-Dónde estás. Dónde te dije que estuvieras-.
No te siento latir, no siento tu respiración aquí cerca, no siento tu voz, ni tu despertar temprano. No siento tus defectos, ni tus maneras, no siento nada que no sea pena,
porque no sé donde estás,
aunque sé dónde estás.
Pero no,
porque no te encuentro, no sé si te quiero fuera o te quiero dentro, no sé si me esperas o te espero.
Y en esta encrucijada te busco desde lejos,
tan lejos que te confundo con el polvo.
domingo, 18 de agosto de 2019
domingo, 14 de julio de 2019
Minipimer
“Sin quererlo cultivamos la soledad como a una planta,
encerrarte en casa es darle calor y llorar es regarla.”
encerrarte en casa es darle calor y llorar es regarla.”
-Xhelazz
Somos a lo que volvemos
cuando no sabemos
dónde estamos.
Llorar es triste,
pero no hacerlo,
desgarra.
La tristeza es la herida
de la víctima,
la duda,
el arma del asesino.
Soy todas esas personas asustadas,
soy la sangre y la sal,
soy el homicidio imprudente,
soy el vértigo y el límite,
soy la lucha entre la inconsciencia y el perdón.
Soy todos los ingredientes
que destrozan las aspas
de la Minipimer.
sábado, 6 de julio de 2019
El barro de mis zapatos.
“Sé que hay cosas que me digo
que no tienen que pasar,
se despiertan del olvido,
vuelven pa’ hacerme llorar.”
- Natalia Lacunza
Todos los caminos terminan en mí,
y es que,
soy la señal que divide las decisiones
que ayer no tomé,
que pasaron por delante
-o por encima-,
y es que soy todas las palabras
que nunca digo,
las que acarician el miedo
y se marchan hacia dentro,
y me ahogan en un vacío
que nadie oye.
Todos los caminos empiezan en mí,
y es que,
soy la guía de los pensamientos de las aves,
los cuervos de los ojos,
las entrañas de los ojos,
el grito de los ojos.
Soy la llave de lo que nunca abro
por lo que me espera
detrás.
Soy la pena y la nostalgia
del libro que se cierra,
del niño que espera jugar.
Soy todas las despedidas
que empiezan por mi nombre,
y las que acaban en un pero,
pero soy.
Soy todas las personas que caminan en mí,
soy sus zapatos llenos de barro.
que no tienen que pasar,
se despiertan del olvido,
vuelven pa’ hacerme llorar.”
- Natalia Lacunza
Todos los caminos terminan en mí,
y es que,
soy la señal que divide las decisiones
que ayer no tomé,
que pasaron por delante
-o por encima-,
y es que soy todas las palabras
que nunca digo,
las que acarician el miedo
y se marchan hacia dentro,
y me ahogan en un vacío
que nadie oye.
Todos los caminos empiezan en mí,
y es que,
soy la guía de los pensamientos de las aves,
los cuervos de los ojos,
las entrañas de los ojos,
el grito de los ojos.
Soy la llave de lo que nunca abro
por lo que me espera
detrás.
Soy la pena y la nostalgia
del libro que se cierra,
del niño que espera jugar.
Soy todas las despedidas
que empiezan por mi nombre,
y las que acaban en un pero,
pero soy.
Soy todas las personas que caminan en mí,
soy sus zapatos llenos de barro.
domingo, 4 de noviembre de 2018
Ojalá te quedes.
“Todo parece apuntar a ti,
pero si disparan:
yo me pondré delante.”
-Irene X
Ojalá que nunca eche de menos tu risa.
Ojalá que nunca llegue el invierno
arrasando con todos los rechinar de dientes,
que no rebose la humedad en los coches
ni vea nevar en Sevilla por la tele.
Ojalá no funcionen los timbres
que llamen a no verte,
ni hagan cola las abejas para
una reina que se ha ido.
Ojalá la felicidad siempre dependa
de ti y de mí,
que no se levanten muros que
aguarden tempestades.
Ojalá resuciten las mariposas muertas,
y te conozcan,
y crezcan las larvas,
y les vuelvan a salir alas.
Ojalá que todo lo que deba saber del amor
sea esto,
y que no se manche,
y que no duela,
y que nunca llores.
Ojalá nunca tengamos nada
y con eso nos sobre.
lunes, 30 de abril de 2018
Todo bien, mamá.
“Que cuando ella cruza por debajo del cielo
solo el tonto mira al cielo.”
-Escandar Algeet
Mamá,
hace ya unos días que no respondo a tus llamadas,
que no te cuento cómo me ha ido el día,
cómo me absorben la vida los quehaceres rutinarios,
las prisas de la gente -siempre tarde-,
el claxón, los gritos, la vida de ciudad.
Pero es que mamá,
no lo entiendes.
Estoy empezando a olvidarme de todo ello.
Y es que mamá,
he conocido a alguien.
Alguien que nunca llega tarde
porque piensa que el tiempo es lo mejor
que podemos regalar.
Y qué lástima mamá,
que cuando llegue el tiempo corra más
y yo quiera detenerlo
pero,
que va.
Alguien que me trata como una diosa,
como si yo fuese espejo,
como si ella se viese reflejada en mis pupilas.
Pero no,
se piensa humana aunque yo no la crea,
aunque la crea porque
creo en ella.
-Y qué vais a contarme de lo bonito que es el mar
si no habeis visto sus ojos.-
Ojalá la conozcas mamá
y entiendas por qué ya nunca estoy pendiente del teléfono,
que tengo cosas mejores que ver fuera.
Que la vida no es eso que nos cuentan por la tele,
que es mucho mejor,
que podemos aspirar a lo que queramos conseguir
y que yo,
ya lo he conseguido:
he conseguido olvidarlo todo
desde que la tengo a ella.
solo el tonto mira al cielo.”
-Escandar Algeet
Mamá,
hace ya unos días que no respondo a tus llamadas,
que no te cuento cómo me ha ido el día,
cómo me absorben la vida los quehaceres rutinarios,
las prisas de la gente -siempre tarde-,
el claxón, los gritos, la vida de ciudad.
Pero es que mamá,
no lo entiendes.
Estoy empezando a olvidarme de todo ello.
Y es que mamá,
he conocido a alguien.
Alguien que nunca llega tarde
porque piensa que el tiempo es lo mejor
que podemos regalar.
Y qué lástima mamá,
que cuando llegue el tiempo corra más
y yo quiera detenerlo
pero,
que va.
Alguien que me trata como una diosa,
como si yo fuese espejo,
como si ella se viese reflejada en mis pupilas.
Pero no,
se piensa humana aunque yo no la crea,
aunque la crea porque
creo en ella.
-Y qué vais a contarme de lo bonito que es el mar
si no habeis visto sus ojos.-
Ojalá la conozcas mamá
y entiendas por qué ya nunca estoy pendiente del teléfono,
que tengo cosas mejores que ver fuera.
Que la vida no es eso que nos cuentan por la tele,
que es mucho mejor,
que podemos aspirar a lo que queramos conseguir
y que yo,
ya lo he conseguido:
he conseguido olvidarlo todo
desde que la tengo a ella.
viernes, 12 de enero de 2018
Carta 628194
“Yo que nunca supe llegar a mi hora
hoy me quedé esperándote.”
-El Kanka
Y no, el problema no era estar de nuevo sola, sino estar sin ti.
A veces, se me escapa sin querer tu nombre, se me repite en la cabeza como una canción pegadiza y de nuevo las preguntas: cómo estará, qué habría sido si.
Si no hubiese hecho tal.
Voy haciendo progresos, me gustaría que lo supieras. Estoy siendo lo más feliz que puedo, cuando salgo ya no me siento tan sola. Los días van pasando y voy a la facultad, conozco gente -nunca demasiado porque no quiero cometer los mismos errores- hasta que de pronto cómo estará, qué habría sido si.
Si no hubieses hecho tal.
Te echo de menos, pero no quiero que vuelvas. Nos rendimos demasiado pronto, pero ya era suficiente.
Como diria Irene, siempre ponemos el pero detrás del te quiero, aunque a veces haya que repasarlo para que no se borre.
lunes, 13 de noviembre de 2017
Mirada de plástico
“Ojalá que no pueda
tocarte ni en canciones.”
-La maravillosa orquesta del alcohol
ya no me miran.
Me traspasa el frío
como un fantasma,
como el escalofrío
que provoca el miedo
al cambio,
al olvido,
a no verte reflejada en esos ojos.
Y otra vez,
el eco.
Recuerdo aquellos ojos
que no eran míos
pero eran míos
porque yo
los cuidaba,
los abrazaba
cada vez que me miraban,
y yo sonreía
y sí:
estaba en casa.
Pero ahora la casa esta vacía,
todos los cuadros están rotos
y solo queda una niña
que espera a que alguien la recoja.
Y otra vez,
el eco.
Y ya no
son mis ojos.
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