domingo, 27 de septiembre de 2026

Ya no

Sentada en un bar sin nombre me preguntan por ti, les digo que ya viene tu tren. El tren pasa de largo a toda velocidad, veo mi reflejo en las ventanas del vagón, veo la luz de tus ojos fijos, mirándome. 

Las calles están tristes porque ya no te escuchan reír,
las sirenas están alerta por si llegas y tienen que cederte el paso,
los balcones están torcidos goteando sangre seca.

La paleta de colores de mi vida se ha vuelto gris,
solo escucho tu silencio,
ya nada significa nada.

No soy más que una pena,
no soy más que una herida,
no soy más que un nunca.

Todavía sueño que habrá mañana
y nos rodearán las golondrinas,
que tus manos tocarán las mías.

De dolor se muere,
y yo estoy muerta.

En mi almohada está tu cara hundida, 
llenándola de pesadillas,
recuerdos sin protagonistas.

Desde entonces vivo en una foto,
en la que aún sonreías,
en la que no no era no todavía.

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