domingo, 16 de agosto de 2026

Navegando en lo imposible

                              "Amanece y el mundo ha cambiado de repente,
                               las calles solitarias sin gente,
                               la vida gira y gira en la absurdidad"
                                          -Lin Cortés

Ahora que no soy más que la piedra aplastada por la gravedad,
que los recuerdos no son más que cicatrices abiertas,
que un paseo evoca nostalgia pese a los ojos cerrados.

Ahora que lo invisible se hace tangible ante mis manos fracturadas,
que todo escuece como salpimentado por mu
gre y dolor,
que nunca será nunca para siempre porque nos salió rana.

Ahora que la prisa se ha desvanecido en el aire,
que la esperanza es color blanco roto carmesí, 
que ya no espero nada de quien promete arena, y sal, y limón.

Ahora que nadie puede verme porque me oculto en mis fracasos,
que todos me han dado la espalda porque es más fácil de mirar
.

Ahora que no soy nadie en mi ciudad,
el veneno será más dulce al paladar.

sábado, 16 de noviembre de 2024

Tan pequeña

                           “Nos toca aprender a perdonarse recaídas

                            y abrazarme muy fuerte y recordar que soy mi amiga

                            y que si no fuera por mi, ¿por quién sería?”

                                                                   -Belen Aguilera


Me hicieron tan pequeña que no aprendí a caminar,

tan cerca del suelo que para qué me iba a levantar.

Siempre mirando arriba por si me podían pisar. 


Aprendí a gritar para que nadie escuchara.

Aprendí a saltar para que nadie mirara.

Aprendí a tirarme la cuerda para que nadie se preocupara.


Me hicieron tan pequeña que las únicas manos con las que contaba eran las mías, 

aunque nunca sintiera la fuerza para usarlas.

Siempre huyendo del amor porque solo lastimaba.


Construí en la soledad mi casa, en el silencio mi presencia y en el miedo mi destino.


Me hicieron tan pequeña que ni siquiera pude comprobar si existo,

me escondí en la ausencia de ruido.

Siempre pisando sobre aire por si podía molestar.


Crecí pensando que nunca rellenaría el hueco.


Y es que si no hay superficie,

¿cómo vas a aprender a andar?

Y es que si nadie te ve,

¿quién te puede enseñar?

sábado, 3 de agosto de 2024

Suficiente

Si tuviese algo que decir que no matase al idioma,
si tan solo mis palabras pesaran más que mi lápiz,
si este texto no humillase a los cerdos,
si valiese más que nada,
¿qué cambiaría?
Quizá el olor de la pérdida a sal,
el terremoto diario que supone respirar,
mi nombre.

Soy el residuo en el pantano que olvidaron retirar.
Soy la presa del león que olvidaron jubilar.
Soy el títere de cuerdas rotas que olvidaron arreglar.

Siempre cerca de la estrella para recordar el final.

Cuántos platos tengo que romper para curarme las heridas. 
Cuántas puertas debo abrir para llegar a casa.
Cuántas veces tengo que cerrar los ojos para sentir el peso de mis zapatos.

Si tan solo…
suficiente.

domingo, 1 de octubre de 2023

Aeropuerto

                      “ Que siempre te querré aunque no te tenga

                      que siempre me tendrá’ aunque no me quiera’”

                                                          -Como un G (Rosalia)


Hace un siglo que hablar me rompe la voz,

que hay lugares que ya nunca nombro,

que hay animales que ya nunca me hacen reir,

que no llega la risa porque no puedo contar la broma.


Hace un siglo que me comió el miedo,

que tuve que parar de andar para no caerme,

que me paralizó la pérdida,

que le pregunto a nadie cada día como estás.


Hace un siglo que llevo tu nombre de mochila,

que soy las preguntas sin respuesta,

que soy el problema y la culpa en esa estación,

que soy el dolor que me obligó a marcharme.


Parece que fue hace un siglo

cuando se rompió el reloj que contabilizaba las horas.

Aun es ayer,

o eso dicen todos los domingos

que ya no te ven atardecer.

lunes, 7 de agosto de 2023

El resurgir de nada

                                                   “Mi madre ha muerto, 

                                                    y ahora todo es peor.”

                                                              -Bojack Horseman

Es esta noria que nunca deja de girar,

es la sangre en el suelo de aquel pub

que lo tiñe todo ámbar. 


Es empujar la pared cada vez con menos fuerza,

tropezar, golpearte la cabeza y caer,

seguir empujando.


Es la realidad que aprieta,

que mastica tus dientes para que no puedas tragar.


Es recibir el golpe sin devolverlo.

Es recibir el golpe y pedir perdón.


Es no saber lo que podrías ser si tuvieras alas,

si alejaran de ti la hoja que corta el aire que te impide respirar.


Es saber que solo acabará cuando acabe

y mientras,

a desesperar.


Es el aguijón de la avispa muerta

que pisas por confiar.


Es mi gozo en el pozo de cualquier bar

que lleve tu nombre.

domingo, 19 de septiembre de 2021

Aquí te espero

Hay trenes que solo pasan una vez en la vida,
aunque tengamos la capacidad de verlos circular todos los días bajo nuestra puerta.

Son trenes que se te hacen tan familiares
que es sorprendentemente complicado reconocerlos,
siempre camuflados en la felicidad fácil que transportan
y la seguridad de que podrás verlos cerca de ti.

Es tan difícil dar el paso para montarte en un vagón,
te tiemblan tanto los pies mientras te agarras a la barra
que solo rezas para que no se te haga tarde
y se vaya.

Nunca fui muy rápida,
y se me ha ido
en la cara.

Ahora solo quedo yo, 
mirando a la nada, abatida,
con un pie y un brazo en el aire,
sin bajarlos por si vuelve a buscarme.

sábado, 26 de septiembre de 2020

En contra del viento.

                                                    "No te culpo de mi pena, 
                                                     no te culpo de mi mal, 
                                                    te construiré un castillo 
                                                    con tus lágrimas de sal. 
                                                    (...)
                                                    Déjame que te proteja
                                                    de lo que pueda pasar."
                                                        -Natalia Lacunza & Guitarricadelafuente
                                                            


La lucha del no,
el eco de las palabras que nunca podré decirte,
las miradas que nunca escucharemos,
las ganas que nunca le pondrás.

Es como saber que se acaba el invierno
y no ha existido la navidad.
Es como ver la lluvia caer
siempre desde abajo.
Es como gritar hasta rajarse
los labios.
Es como si no me quisieras.

Soy un mimo
que mueve las manos tras el cristal
a la espera de que busques sus señales.
Soy un mimo triste
que no asume 
que no las buscarás.

Ojalá todo fuese un sueño,
y tú me despertaras.




domingo, 20 de septiembre de 2020

Antes de que todo cambie

                                      “Yo estaré sin ti,

                                       y tú estarás mejor.” 

                                                -Andrés Suárez


Cuando todo se vuelva gris

y los pájaros naden

y no sepan dónde volver,

llámame.


Cuando te tiemblen los párpados

de mirar hacia abajo

y no sepas qué era andar con la cabeza alta,

llámame.


Cuando te pesen los pies

de llevar tus cadenas

y no sepas quién quieres ser,

llámame.


Cuando estés triste por no recordar quién eres,

ni haya manera de reconocerte en un espejo,

ni sepas de tus virtudes,

llámame.


Llámame,

y te contaré lo que eres,

y te lo diré con mis ojos.

martes, 15 de septiembre de 2020

El momento

                               “Y es que siento como si toda mi vida
                              me hubiera estado conduciendo a este preciso momento.”
                                             -La Bien Querida



Hay instantes que duran toda la vida,
como permanecer callada 
cuando gritan los ojos
y se llena el cuerpo de una bocanada de aire
que más que calmar,
ahoga,
y relajas cada uno de los músculos
para dejarte llevar 
aún sabiendo que no podrás volver.

Hay instantes que entran por tus recovecos,
te sostienen la mirada y,
de frente,
te susurran “quédate”,
buscando tu respuesta en otros miedos
que no saben crear puentes 
como los suyos.

Hay instantes tan profundos que no puedes ver
dónde empiezan,
en los que caerse te deja la voz ronca 
y la piel arañada de recuerdos posibles
sin los que ya no te gustaría existir.

Y así el negro ya no te recuerda tanto a la inmensidad.

Y su universo te parece un buen lugar
para quedarse a vivir.




miércoles, 10 de junio de 2020

No me dio tiempo a decir.

                                          "Creo que me perdí    
                                           no sé por qué ni donde.
                                           Tengo nubes en los ojos
                                           y en los recuerdos humo,
                                           tengo los pies rotos
                                           y en la garganta un nudo.
                                           (...)
                                           No me despedí
                                           y lo siento."
                                                         -Sargento de hierro (Morgan)


Gracias por todas las veces que yo no estuve para mí
y tú lo estuviste,
gracias por todas las veces que yo me rendí
y tú no lo hiciste,
gracias por todas las veces que yo no supe qué hacer
y tú lo supiste,
gracias por todas las veces que yo me callé
y tú no lo hiciste,
gracias por todas las veces que yo no confié
y tú si lo hiciste,
gracias por todas las veces que yo lloré
y tú también lo hiciste.

Gracias por llegar a casa,
por imaginar una casa conmigo,
por llevarme a casa,
por introducirme en tu casa,
por serla.

Gracias por la valentía,
el arrojo, 
la decisión,
la locura.

Gracias por todas las veces que necesitaba un abrazo
y lo sabías,
gracias por todas las veces que necesitaba estar sola
y lo sabías,
gracias por todas las veces que necesitaba estar contigo
y lo sabías,
gracias por todas las veces que necesitaba que me entendieras
y lo sabías.

Gracias por no dar marcha atrás,
por no tener miedo,
por no derrumbarte,
por no exigirme.

Y lo siento,
por todo que debí haber hecho,
y no pude.

martes, 10 de marzo de 2020

Cicatriz por primera intención

                                                   "Puedo adentrarte de lleno en mi vida,
                                                    acariciarte y quedarme dormida,
                                                    sentirme dueña del mundo en tus brazos,
                                                    desconectar y encenderte la prisa,
                                                    reconocer que me quedo en tus ojos perdida."
                                                                                 -Vanesa Martín

Qué fácil fue hacer como si nada,
como si simplemente te hubiese llevado la marea,
como si las olas hubieran borrado tu nombre de la arena,
como si te hubieses quedado con las piedras en el fondo del mar.

Qué fácil fue conocer otros lugares,
conocer otros secretos,
otras risas,
otras formas de mirar a los ojos.

Qué fácil fue pasar los días
en la anhedonia del que espera
sin más
a que pasen.

Que fácil fue no hablar de ti,
no fijarme en todas las cosas de mi habitación,
no fijarme en el punto negro que pegué en la pared
el día que te fuiste.

Qué fácil fue no asumir que te habías ido
que ya mi hombro no te haría de almohada,
que ya no volvería a escribirte,
que ya nunca lo haría igual.

Qué fácil fue no preocuparme por mí,
aun sabiendo que ya tú no lo harías,
qué fácil la carga a los hombros del dolor
aun sabiendo que tú también la llevarías.

Y un día, te paras.
Respiras.
"Se ha ido".

Y ahora,
que escuece,
parece que empieza a sanar.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

A patadas.

                            “It’s not simple to say
                      that most days I don’t recognize me.”




A veces, 
llevamos el cuerpo como una jaula, 
una jaula oxidada que te da miedo tocar y abrir,
una jaula deformada por todo lo que lleva dentro,
a presión,
pidiendo que se le formen poros para que deje de doler. 

Pero no, 
el problema no es la jaula, 
porque la jaula depende de quién la cuida, 
y de quién vive en ella. 

Si la limpias todos los días, 
si la abres para que vuele el interior 
o la mimas desde fuera,
dejará de oler a rancio.

Pero, 
con qué fuerza 
inexistente, 
escondida, 
débil, 
escurridiza, 
incapaz, 
su interior es capaz de levantarse y abrir la puerta,

o, al menos, 

sonreírle.

domingo, 18 de agosto de 2019

No sé.

                     "Qué hacemos de los dos ahora
                      que ya me quiero un poco,
                      que me moja el mar del sur los pies,
                      me moja y no estoy solo."

                                   -Andrés Suarez


No sé si sigues aquí o solo ha sido el viento. Si la brisa ha tirado mi pañuelo al suelo, si ha sido tu aliento el que ha empañado los cristales. 

Solo respiro silencio. 

He buscado en todos los rincones que habitan en mí, y ya no sé si sigues brillando como cuando te veía encima de mis trofeos, cuando todas las nubes tenían forma de mar inalcanzable, cuando te recordaba estrella, aunque tú aun vivías.

Pero no,

ya no sé si serás tú quien recoja mi abrigo cuando caiga, quien me espere en las estaciones que nunca pise, quien recicle mi mente hacia un sitio más abierto.
-Dónde estás. Dónde te dije que estuvieras-.
No te siento latir, no siento tu respiración aquí cerca, no siento tu voz, ni tu despertar temprano. No siento tus defectos, ni tus maneras, no siento nada que no sea pena,
porque no sé donde estás,
aunque sé dónde estás.

Pero no,

porque no te encuentro, no sé si te quiero fuera o te quiero dentro, no sé si me esperas o te espero.
Y en esta encrucijada te busco desde lejos,
tan lejos que te confundo con el polvo.

domingo, 14 de julio de 2019

Minipimer

          “Sin quererlo cultivamos la soledad como a una planta,
            encerrarte en casa es darle calor y llorar es regarla.”
                                                       -Xhelazz

Somos a lo que volvemos 
cuando no sabemos
dónde estamos.
Llorar es triste,
pero no hacerlo,
desgarra.

La tristeza es la herida
de la víctima,
la duda,
el arma del asesino.

Soy todas esas personas asustadas,
soy la sangre y la sal,
soy el homicidio imprudente,
soy el vértigo y el límite,
soy la lucha entre la inconsciencia y el perdón.

Soy todos los ingredientes
que destrozan las aspas
de la Minipimer.


sábado, 6 de julio de 2019

El barro de mis zapatos.

                               “Sé que hay cosas que me digo 
                                 que no tienen que pasar, 
                                 se despiertan del olvido,
                                 vuelven pa’ hacerme llorar.”

                                                    - Natalia Lacunza


Todos los caminos terminan en mí,
y es que,
soy la señal que divide las decisiones
que ayer no tomé,
que pasaron por delante
-o por encima-,
y es que soy todas las palabras
que nunca digo,
las que acarician el miedo
y se marchan hacia dentro,
y me ahogan en un vacío
que nadie oye.

Todos los caminos empiezan en mí,
y es que,
soy la guía de los pensamientos de las aves,
los cuervos de los ojos,
las entrañas de los ojos,
el grito de los ojos.
Soy la llave de lo que nunca abro
por lo que me espera
detrás.
Soy la pena y la nostalgia
del libro que se cierra,
del niño que espera jugar.
Soy todas las despedidas
que empiezan por mi nombre,
y las que acaban en un pero,
pero soy.

Soy todas las personas que caminan en mí,
soy sus zapatos llenos de barro.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Ojalá te quedes.

                                                   “Todo parece apuntar a ti,
                                                     pero si disparan:
                                                    yo me pondré delante.”
                                                                     -Irene X


Ojalá que nunca eche de menos tu risa.

Ojalá que nunca llegue el invierno
arrasando con todos los rechinar de dientes,
que no rebose la humedad en los coches
ni vea nevar en Sevilla por la tele.

Ojalá no funcionen los timbres
que llamen a no verte,
ni hagan cola las abejas para
una reina que se ha ido.

Ojalá la felicidad siempre dependa
de ti y de mí,
que no se levanten muros que
aguarden tempestades.

Ojalá resuciten las mariposas muertas,
y te conozcan,
y crezcan las larvas,
y les vuelvan a salir alas.

Ojalá que todo lo que deba saber del amor
sea esto,
y que no se manche,
y que no duela,
y que nunca llores.

Ojalá nunca tengamos nada
y con eso nos sobre.


lunes, 30 de abril de 2018

Todo bien, mamá.

                                             “Que cuando ella cruza por debajo del cielo
                                                         solo el tonto mira al cielo.”
                                                                    -Escandar Algeet

Mamá,
hace ya unos días que no respondo a tus llamadas,
que no te cuento cómo me ha ido el día,
cómo me absorben la vida los quehaceres rutinarios,
las prisas de la gente -siempre tarde-,
el claxón, los gritos, la vida de ciudad.

Pero es que mamá,
no lo entiendes.

Estoy empezando a olvidarme de todo ello.
Y es que mamá,
he conocido a alguien.

Alguien que nunca llega tarde
porque piensa que el tiempo es lo mejor
que podemos regalar.
Y qué lástima mamá,
que cuando llegue el tiempo corra más
y yo quiera detenerlo
pero,
que va.

Alguien que me trata como una diosa,
como si yo fuese espejo,
como si ella se viese reflejada en mis pupilas.
Pero no,
se piensa humana aunque yo no la crea,
aunque la crea porque
creo en ella.

-Y qué vais a contarme de lo bonito que es el mar
si no habeis visto sus ojos.-

Ojalá la conozcas mamá
y entiendas por qué ya nunca estoy pendiente del teléfono,
que tengo cosas mejores que ver fuera.
Que la vida no es eso que nos cuentan por la tele,
que es mucho mejor,
que podemos aspirar a lo que queramos conseguir
y que yo,
ya lo he conseguido:
he conseguido olvidarlo todo
desde que la tengo a ella.




viernes, 12 de enero de 2018

Carta 628194

                                                       “Yo que nunca supe llegar a mi hora 
                                                              hoy me quedé esperándote.”
                                                                                  -El Kanka
                                            

Lo más difícil de que te fueras fue abandonar tu rutina, probar nuevos sabores que no buscaba, querer encontrar en otros bailes los mismos pasos.

Y no, el problema no era estar de nuevo sola, sino estar sin ti.

A veces, se me escapa sin querer tu nombre, se me repite en la cabeza como una canción pegadiza y de nuevo las preguntas: cómo estará, qué habría sido si. 

Si no hubiese hecho tal. 

Voy haciendo progresos, me gustaría que lo supieras. Estoy siendo lo más feliz que puedo, cuando salgo ya no me siento tan sola. Los días van pasando y voy a la facultad, conozco gente -nunca demasiado porque no quiero cometer los mismos errores- hasta que de pronto cómo estará, qué habría sido si. 

Si no hubieses hecho tal.

Te echo de menos, pero no quiero que vuelvas. Nos rendimos demasiado pronto, pero ya era suficiente. 

Como diria Irene, siempre ponemos el pero detrás del te quiero, aunque a veces haya que repasarlo para que no se borre.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Mirada de plástico

                                        “Ojalá que no pueda
                                        tocarte ni en canciones.”
                             -La maravillosa orquesta del alcohol

Miro unos ojos que
ya no me miran.

Me traspasa el frío
como un fantasma,
como el escalofrío
que provoca el miedo
al cambio,
al olvido,
a no verte reflejada en esos ojos.

Y otra vez,
el eco.

Recuerdo aquellos ojos
que no eran míos
pero eran míos
porque yo
los cuidaba,
los abrazaba
cada vez que me miraban,
y yo sonreía
y sí:
estaba en casa.
Pero ahora la casa esta vacía,
todos los cuadros están rotos
y solo queda una niña
que espera a que alguien la recoja.

Y otra vez,
el eco.

Y ya no
son mis ojos.

domingo, 29 de octubre de 2017

Desahogo emocional tardío

                                            “By the way I tried to say
                                              I'd be there waiting for.”
                                                -Red Hot Chili Peppers

Hoy vengo a escribirme
para que te vayas,
para que desaparezca tu imagen
que ya no existe,
que es solo el recuerdo 
de un tú
que ya no existe,
porque yo ya no existo
ni tú tampoco.

Necesito que me entre en la cabeza:

no.

No más memoria,
ni más tu busqueda en otros cuerpos,
ni más mar en otros hombros,
ni más hastaluegos que nunca se cumplen,
ni más sentirse sola en los mismos lugares,
ni más memoria,
sobre todo, no más memoria.

No más evitar encuentros,
ni desear de verdad encontrarte,
ni decepcionarme cuando no lo hago,
ni forzar la suerte.

-No existe un día en el que
no existas
aunque ya no existes.-

Y entonces,
la memoria ataca de nuevo
y otra vez tú,
otra vez tu olor,
otra vez el gesto tuyo,
otra vez la sonrisa,
otra vez alguien me llama como tú.

Y de nuevo me lo pregunto,
¿todavía existes?
¿estarás ahí cuando me resbale
y me choque con un futuro
que no será contigo,
cuando me tropiece
con mis errores 
y me duelan las rodillas
de tanto suplicar que ya no existas?

Pero no,
te has ido
y una parte de mí
se ha marchado contigo.